lunes, 16 de abril de 2012

Decimos mucho más

El cuerpo habla de lo que la boca calla
La nariz gotea... cuando el cuerpo no llora;
El dolor de garganta obstruye... cuando no es posible comunicar las angustias;
El estómago quema... cuando la ira no puede salir;
La diabetes invade... cuando la soledad duele;
El cuerpo engorda... cuando la insatisfacción tiembla;
El dolor de cabeza deprime... cuando las dudas aumentan;
El corazón se da por vencido... cuando el significado de la vida parece terminar;
La alergia aparece... cuando el perfeccionismo queda intolerante;
Se rompen las uñas... cuando las defensas se ven amenazadas;
El pecho se aprieta... cuando el orgullo esclaviza;
La presión arterial se eleva... cuando el miedo aprisiona;
Las neurosis esclavizan... cuando el niño interior tiraniza;
La fiebre se calienta... cuando las defensas detonan los límites de la inmunidad.

viernes, 13 de abril de 2012

Aburrimiento

Llevo 3 semanas y estoy perdido en esto de estar soltero.
¿A quién le cuento yo ahora mis chorradas? Tengo tantas guardadas que pobre del que me pregunte, le aburriré y no hay nada peor que ser aburrido.
Ya gritaba Max Estrella en Luces de Bohemia: - ¡Collet, me aburro! mientras agonizaba de frío y cansancio en la calzada de la calle. O eso nos hacen ver. Yo creo que moría de aburrimiento, aburrimiento que produce un mundo monótono, corriente, que se ha quedado estancado. Un mundo sin aventuras y sin nada que lo haga interesante, merecedor de que tengamos algo de curiosidad (Max Estrella era un poeta ciego y alcoholizado).
No quiero ni aburrirme ni aburrir, por ello propongo vacunas, vacunas contra la monotonía, vacunas de un sólo uso cuyo único propósito es cambiar un poco el día a día. Dichas vacunas se basan simplemente en un pequeño gesto, algo que no suelas hacer, seguir un impulso de algo que te apetezca realmente.
Ahora llega la pregunta. ¿qué vas a hacer hoy?

- Digo esto mientras me estoy comiendo una lata de maíz dulce con aceite y sal. Algo que un amigo hacía de pequeño y yo también hice alguna que otra vez. Voy a por la segunda cucharada.

PD: Para aflojar la tensión de las chorradas acumuladas digo que he probado un Waveboard con la parte de delante y detrás separadas. Es bastante más curioso que funcional.

Dicho esto, dejo el teclado. El nuevo @Dani_Pellicer

lunes, 9 de abril de 2012

Danieleando


Piensa, luego actúa.
En esa corta frase se podría resumir mi filosofía de vida, primero una larga deliberación y, si no se ha acabado el tiempo en el que se puede actuar, llegará mi acción, bastantes veces tardía y ya sin mucho sentido.
Pienso demasiado y siento demasiado, cabeza y corazón cada uno por su parte, el corazón empujando y la cabeza cerrando completamente la obertura del embudo por donde expreso mis sentimientos. Mal, necesito un cambio, un medio de desahogarme, como este blog.
Quitaré parte de presión de mis sentimientos, para ello me voy a sincerar:
No soy feliz solo. Al contrario que lo que parece que ha hecho mi ex-querida, estoy intentando sobrevivir soltero, pero es demasiado duro para una persona que ha vivido siempre con alguien el darse cuenta que no hay nadie a quien contarle todo lo que te pasa, a guardarte las chorradas diarias, alguien que sea más que un amigo y se ofrezca a compartirse contigo. ¿Por qué? Por la necesidad que me ha creado la costumbre. Pero he de ser fuerte y aprender a disfrutar el mundo que se abre ante mis ojos.
Ella sabía que moriría de melancolía si se apartaba de mí. Y lo hice. Ahora he vuelto, me alzaré de entre mis cenizas y seré más grande, más fuerte, seré más como mi Yo interior.
Para terminar, me gustaría agradecer a todos aquellos que están haciendo que esta etapa sea mucho más soportable para mí, especialmente esos ángeles de la guarda que consiguen sacarme una sonrisa en clase, me encuentre como me encuentre.

Dicho esto, Dejo el teclado. El nuevo: @Dani_Pellicer

martes, 3 de abril de 2012

Todo cobra sentido

Jeje, te necesitaba y no estabas ahí.
Sí, eres tú, necesitaba que te mantuvieras a mi lado y ¿qué hiciste? desaparecer, entregarte a otro, tanto como para que yo me volviera inexistente, insignificante, como un mal recuerdo para ti.
Me hacías entrever vagos espejismos de una posible vuelta atrás, un nuevo comienzo, algo a lo que yo me aferraba cual clavo ardiendo y que me hacía pasar el día a día como un suplicio, con un dolor desesperante en el pecho. Presión por esos sentimientos imposibles de tragar.
Pero ahora esos sentimientos han pasado, quedando completamente reincorporados a mi cuerpo. Estos sentimientos aún están reparándose, preparándose para volcarse con otra persona que quiera volver a empezar.
Quedará el te quiero, el tiquié, como un recuerdo, un recuerdo bonito, pero nada más.
Gracias por estos meses, pero esto acabó.

Dicho esto, dejo el teclado.@Dani_Pellicer