martes, 22 de mayo de 2012

Siento, luego existo.

Siento, lo siento todo, y me encanta.
Nada me deja indistinto y sinceramente, mejor, así vivo cada momento, porque es único.
Ojalá no pensara tanto. Me gustaría durante un momento no darle tantas vueltas a la cabeza a todo y únicamente sentir lo que hago, pensando en las consecuencias después por que, como me he dado cuenta hace apenas media semana, no pensando suelen pasar cosas buenas, muy buenas.
¿Qué decir? Tengo la cabeza saturada por todos los exámenes, trabajos, horas de estudio... pero siempre queda un hueco para las personas importantes. Esas personas que te ayudan en todo momento, por las que te levantas con una sonrisa en la cara y que te gustaría pasar día y noche con ellas. A esas personas las sientes, ves que las quieres y además, piensas que sin ellas la vida sería la cosa más monótona y aburrida del mundo. Levantarse para ir a acostarse... ¡Qué horror! No imagino nada más desesperante.
Lo agradable que es salir al balcón, respirar el ''aire'' de Valencia y sentir este sol que hace que te fundas a la barandilla donde te apoyas. Vale, dicho así parece horrible... pero todo sea por sentir algo, además, si por casualidad ves a un amigo y le puedes chillar desde tu balcón para arrancarle una sonrisa, aunque todos se te queden mirando, valdrá la pena porque sentirás a tu amigo.
Odio desviarme del tema y siempre lo acabo haciendo, debería pensar antes de escribir, pero si pienso, no siento, y si no siento, no Danieleo, muestro sólo mi Yo racional, lo que seguramente, no sea tan interesante.
Por cierto: Estoy deseando que pase Selectivo (cosa que repetiré hasta que pase)

Dicho esto, dejo el teclado.
El nuevo @Dani_Pellicer.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Egoísmo

Parad, pensad dos veces y seguid.

Antes de comenzar una conversación, acuérdate que no hablas contigo mismo. Esa persona que se encuentra delante de ti y que está escuchándote también piensa, también siente y ten claro que va a afectarle todo lo que le digas, de una manera o de otra, te conoce por las experiencias que le has contado, por ello, prueba a interesarte.
Yo. Yo. Yo. Yo. Prueba a decir un tú, un cómo estás, cómo te encuentras, qué te sucede. Puede que esa persona que se dedica a escuchar todas tus gilipolleces tenga problemas más serios, problemas que le afecten de verdad y que no sea algo con lo que pueda por ella misma.
Con ello no quiero decir que tienes que hacerte necesario para alguien, no tienes que tener a nadie dependiendo de ti, nunca debe crecer tanto tu ego como para creerte tan importante o te arriesgas a corromperte. Creer que tienes derecho a actuar sobre la vida de una persona es horrible, de una persona enferma, necesitada de poder, una persona que no vale la pena y, desde luego, que está mejor lejos.
Como mucho, puedes tratar de compartirla, compartir tu vida con quien quieras. Lo único que se necesita es que la persona elegida también quiera.

Pero bueno, que me desvío del tema: Pensad, pensad dos veces y seguid, seguid preguntando a los demás cómo se encuentran, pedidles que os digas cómo se sienten, no os contentéis con un: "bien" y tratad a la persona que tenéis delante como lo que es, alguien con sentimientos, aspiraciones y deseos, alguien vivo.

Dicho esto, dejo el teclado.

El nuevo @Dani_Pellicer