jueves, 7 de junio de 2012

Sonrie

¡Tú! ¡Sí, tú! Recuerda que siempre hay un motivo para sonreír.

Hoy me voy a centrar en la frase: "todo depende según del color como se mire". Esta frase, que parece tan... obvia, últimamente ha significado mucho para mi. Tras esta montaña rusa emocional y sentimental que he estado viviendo desde hace poco más de dos meses me he dado cuenta de dos cosas; que agradezco a lo que fuera que puso ahí a mis amigos, que tanto me han ayudado y a los que amo con locura y de que voy a utilizar siempre el cristal que utilizo ahora para ver las cosas, ¡es tan agradable...!
y este cristal tiene tonos que van desde el color de la piel tras unos días de verano hasta un azul celeste, casi eléctrico, lo que me trasmite tanto serenidad como la tranquilidad de estar en casa.
¿Y por qué estos colores? El Carne por la tranquilidad, está claro, para mi es un color cálido que me hace sentirme como en casa, que es donde me siento más protegido de un mundo que cada vez se hunde más en la confusión.
El azul es más complicado; cielo y mar son azules (por lo menos la mayoría de días) y mirándolos nadie queda indiferente; ¿yo? a mi me tranquilizan. Me imagino diluido en tan inmenso mar sereno y plano, en una disolución donde me siento a mi mismo parte de un todo, de un todo llamado Mundo. Mundo en el que suceden muchas catástrofes y que hay días en los que fuera mejor que no girase y quedara estanco, pero en el que te das cuenta que hay tanto por hacer, tantos granos de arena que aportar para que se convierta en un paraíso... que sólo puedes pensar: ¡Voy a aportar los míos!

Este cristal me gusta: me hace poder ver tranquilamente lo que puedo hacer por este mundo para expandir los límites de lo que considero mi hogar.

Pd: Tú me has ayudado mucho más de lo que crees en la elección de este cristal, coret, y actualmente, eres quien mantiene mi sonrisa.

Dicho esto, dejo el teclado.

EL nuevo: @Dani_pellicer

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